Viriditas. Homenaje a Hildegard von Bingen

Para Pepe Miñarro, mi bienamado

 

 

 

El canto es, simultáneamente, la más carnal y la más espiritual de las realidades.
Aúna alma y diafragma. Puede, desde sus primeras notas, sumir al oyente en la desolación o transportarlo hasta el éxtasis. La voz que canta es capaz de destruir o de curar la psique con su cadencia. Desde el punto de vista orgánico, el canto humano nos sitúa más cerca de la animalidad que cualquier otra manifestación.
George Steiner

 

Es preciso que alguna vez nos demos cuenta de que de nada sirve
predicar y alabar la luz cuando nadie puede verla.
 Más bien sería necesario enseñar a los hombres el arte de ver.
Carl Jüng