Via crucis para Frida.

Dedicada a Sonia Carillo

 

 

Via crucis para Frida es la segunda pieza de una serie que comenzó con Via crucis para Jorge Rando. En esta serie cada pieza está concebida para enmarcar a su vez a otras tres obras musicales, convirtiendo el conjunto resultante en un espectáculo unitario.

 

Mediante la apropiación de diversos elementos estructurales del via crucis católico, propone un ritual profano que pasa revista a los diversos estados de un proceso vital abierto, distribuidos en paralelo a las catorce estaciones originales. Se trata de un recorrido físico que queda intersectado por tres espacios escénicos diferentes en los que se han de materializar tres obras musicales relacionadas con la temática propuesta en cada uno de los tres casos; dichas obras pueden ser de diferentes autores y épocas si así se desea. Trenzadas con todos estos hilos se encuentran algunas palabras de la pintora mexicana Frida Kahlo, cuyos cuadros y cuya propia vida a su vez los inspiran y nutren de un modo profundo.