Cuatro súplicas.

1. Rabieta infantil.

2. Tengo hambre.

3. Os ordeno que me compadezcais.

4. Desde el corazón.

Dedicada a Jane Rigler

 

 

 

Hay infinitos modos de suplicar. Cualquiera de nosotros ha practicado muchos de ellos, en más o menos cantidad y calidad, y siempre en función del tamaño virtual de nuestro ombligo.

 

He seleccionado tan sólo cuatro de los más característicos, confiando en que alguno despierte nuestras a veces ocultas señas de identidad.