Ostinati guerrieri et amorosi

Dedicada a Silvia Olivero.

 

A veces el amor y la guerra se parecen demasiado. Hace cuatro siglos Claudio Monteverdi daba la bienvenida al convulso Barroco utilizando, a menudo, este tema eterno del combate amoroso. Mis Ostinati guerrieri et amorosi, en abierto guiño a sus Madrigali guerrieri et amorosi, tratan de abstraer y actualizar el asunto. Pues hoy, como siempre fue, amar implica trenzar desajustes, desacuerdos y tiempos diferentes para, de forma casi milagrosa, llegar a alcanzar lugares comunes.