Tres imanes de nevera.

1. Vaca escanciando sidra.

2. Hamburguesa vestida de gitana.

3. Carpe diem.

Dedicada a Alegría Muñoz Pérez

 

 

 

Collige, virgo, rosas…

 

Un imán de nevera no es apenas nada. Forma parte de esa categoría de entes prescindibles que, por alguna razón profundamente arraigada en la naturaleza de nuestro estilo de vida actual, nos invaden la cotidianeidad. Comparten nuestro espacio vital con los sobrecitos de azúcar sabios y los grupos de Whatsapp. Se amontonan, a veces desordenados y a veces formando preciosas filigranas hasta que un buen día se caen, se rompen y mueren.

 

Me pregunto si en realidad nuestros imanes de nevera, esos que llegan a nuestras vidas, no formarán parte de algún plan trascendental para enseñarnos cosas que de ningún otro modo lograríamos aprender. Y por eso he decidido escucharlos.