En tan sólo tres minutos.

Dedicada a María Teresa Chenlo.

 

Esta obra es una reflexión sobre la desconexión que a veces se produce entre el tiempo exterior, el que nos coordina a todos mediante relojes, metrónomos y otros dispositivos igualmente mecánicos o digitales, eficaces pero sin alma, y el tiempo interior, el que fluye directamente de nuestras entrañas y no puede, ni debe, ser medido.

 

Creo que no hace falta estudiar música para saber que uno de nuestros mayores retos como seres humanos es vivir elaborando, siempre que sea posible, un armónico contrapunto entre ambos tiempos.