Desesperanto 01.

 

 

En 1887, el médico polaco Zamenhof creó un idioma al que llamó esperanto. Sus pretensiones consistían en que pudiese ser utilizado como lengua internacional, y para ello mezcló voces tomadas principalmente de las lenguas románicas y de la lengua inglesa. Hoy en día el esperanto goza de una excelente salud y, al parecer, varios millones de personas lo dominan en el mundo.

 

También escuché a menudo calificar la música como idioma universal… No creo que ni el esperanto ni la música hayan conseguido (por desgracia) reconstruir todo aquello que, dicen, se rompió en Babel además de la famosa torre.

 

Esta obra inicia una serie de reflexiones sonoras dramatizadas sobre esta peliaguda cuestión de entenderse y no entenderse.