De profundis.

A la memoria de mi padre.

Dedicada a Santiago Martínez Abad y a Jorge Muñoz.

 

El territorio de los sentimientos está alfombrado de abismos. Cada vez que caemos en uno de ellos se despierta en nosotros la necesidad de pedir ayuda, de creer en que algo o alguien podrá tendernos una escala por la que subir. Esta pieza explora cuatro abismos emocionales (uno por cada uno de los cuatro elementos de la naturaleza: tierra, fuego, agua y aire) en un recorrido asimétrico de ida y vuelta.