"Si me juzgan las Cortes de Amor"

(Mala cansó)

Dedicada a Anna Margules

 

Ahora deberé cantar de lo que no querría,
tanto me lamento del que no soy amiga,
pues le amo más que a cualquier cosa en el mundo
pero no valen ante él ni la piedad ni la cortesía
ni mi belleza, ni mi valor y mi juicio,
porque soy engañada y traicionada
como sucedería si fuera poco agraciada.

Beatriz “Condesa de Dia”,
traducción de la primera estrofa de A chantar m’er de so q’ieu non volria.
(ca. 1180)

 

Durante el siglo XII llegaron a su máximo esplendor en Occitania las Cortes de Amor. En ellas las damas nobles y cultivadas se reunían con algunos trobadores para constituir los tribunales de amor, en los que se juzgaba a aquellos amantes culpables de alguna falta de amor según un estricto código de 31 reglas. Se trató de un periodo privilegiado y excepcional en la historia de la emancipación femenina, y hasta nosotros ha llegado el testimonio poético de algunas de aquellas mujeres: las trobairitz.

 

De entre estos poemas para ser cantados sólo se conserva una melodía original escrita por mano de mujer, A chantar m’er de so q’ieu non volria, firmada por la Condesa de Dia, cuyo nombre era Beatriz y que fue esposa de Guillermo de Poitiers y amante del trobador Rimbaud de Orange, al que dedicó todas sus canciones.

 

Es esa la melodía en la que baso esta obra, en la que reviso el sentimiento de dolor amoroso que fue, es y será un campo de batalla universal, un camino oscuro infinitas veces recorrido por hombres y mujeres de cualquier época.

 

Obra estrenada por su dedicataria, Anna Margules, el 10 de noviembre de 2013 en el DT Espacio Escénico de Madrid.